No creo que en el mundo exista algo mejor que el mar, un barco y
mujeres para dar rienda suelta a los mejores placeres terrenales. Esas
olas de mar y ese movimiento del barco que tanto ayudan para realizar
cualquier postura del amor. Lo único que podría estropear esta
"simbiosis" perfecta sería el capitán de "vacaciones en el mar" o Jose
Luis Perales cantando "Un velero llamado libertad".