Mira que me gusta jugar con tus pies, sobre todo cuando hemos acabado de hacer el amor, te los busco, busco tu zapato y juego al ritual de ponerte el zapato poco a poco. Primero la punta del pie y sacarlo, luego un poco más y cuando estas confiada volver a sacarte el zapato.
Tus pies junto con tus zapatos son un organo sexual más. Siempre te gusta que te admire el pie con tu zapato, incluso algún día te gustaría que yo fuese tu zapato, para darte placer en cada paso firme que das en la vida.
