Ella que no la conocimos novio hasta hace apenas 3 meses. Ella que era tan curiosa que prefería venirse con nosotros los chicos a manchar los pantalones que quedarse con las amigas. Ella que más de una ocasión se jactaba de correr más que los chicos. Ella que cuando mirábamos los pechos sobresalientes de otra y luego mirábamos los suyos nos decía que los suyos estaban como piedras... Ella que el sábado me la encontré justo cuando salía de una tienda de lencería femenina con nombre de joya y con una bolsita en la mano mmmm ella que cuando le dije ¡¡Hola!! no sabía a donde mirar y procuraba pasar desapercibida... ella ha descubierto los placeres de la lencería fina, sofisticada y cara, que pena que su novio nos caiga mal y más aún que sea el cabrón de disfrutar de esas tetitas que según ella estaban tan duras.
Hay cosas que no deberían cambiar, ya te recordaré cuando nos bañamos en calzoncillos yo y tu en bragas y se te transparentaba el potorro o cuando entre juegos machunos te metías entre todos los tios para retregarte e inmovilizarnos. De todas formas, si vuelves a nuestro bando ya no te veré de la misma forma, seguramente te imagine.....