Nunca me miras las manos cuando te acaricio. Rehuyes la mirada cuando
poso mis manos sobre tus pechos y los acaricio, incluso cierras los ojos.
Nunca me miras a los ojos cuando pierdo mis manos entre tus muslos, sólo
asientes y te quejas cuando aparto mis manos.
¿Cómo son mis manos? Mis manos son nerviosas cuando las poso sobre tu
cuerpo desnudo, son tranquilas cuando las paso por tus mejillas y son garras
cuando las cierro sobre tu cintura mientras me haces el amor.
Nunca dejas que mis manos agarren las tuyas y nunca me las miras cuando
te producen placer, sólo cierras los ojos y respiras.