Hoy ha sido uno de esos días donde los sueños te llevan un poquito más allá. Soñaba que estaba en casa de una chica, no sé como entré, si el motivo, quería buscar una salida. Allí encontré a esa chica, una chica que sólo veo en verano y en algún que otro puente. La chica en sí ni es guapa ni es fea, pero en este sueño, aparecía de medio cuerpo desnudo, bien formado y con un discreto piercing en el apretado pezón del pequeño pecho derecho. El sueño se acabó poco después, pero ha sido encantado. Prometo que ya no volveré a ver a esa chica como la veía hasta ahora.
