Siempre he querido quitar una redecilla de esas sexys que se ponen las mujer, notar como se marcan los muslos en ellas, su sexo y sus tetas. Y lo que es peor de todo, aunque se vea de todo, me da más morbo que verla desnuda.
A mi por mucho que me lo digan esto del sexo y de la fruta es una guarrería, al final siempre acabas pegajoso y pringado. Además luego la fruta sabe fatal.
Tesoros matizados, suavizados, tamizados... tesoros irreverentes cuando se desnudan, cuando despiertan, cuando comienzan a sentir, cuando comienzan a descubrir los pequeños placeres del roce, de la caricia, del cariño, de la pasión, de la rabia...