Ya me regañan porque llevo una semana sin actualizar pero es que hay semanas que cualquiera se pone a escribir delante de un ordenador cuando tiene el cuerpo conociendo las barreras de la resistencia física. Al igual que me regaña alguno/a de mis lectores/as tengo que añadir que mi novia me ha dicho algo similar y que esta semana no he cumplido. Esto lo añado yo, espero que esta semana no sirviera para hacer las estadisticas esas que dicen que los españoles en eso de follar poco y mal.
Comenzaré diciendo que el lunes hice la compra. Si soy hombre y me gusta hacer la compra con un carro de esos metálicos. Lo de siempre, recorres pasillos y pasillos metiendo en el carro la lista de la compra y luego los caprichos personales. Los caprichos personales en la compra son crecen proporcionalmente al tamaño de la lista que llevas, así que lo mejor es siempre hacer una lista pequeña. Al final ese famoso hipermercado me regaló papeletas para un sorteo, sorteo que regentaba una elegante azafata y que no estaba en el lote de regalos (cachis). Me tocó un pareo, que ya se lo he regalado a mi novia (me parecia muy cutre guardarlo para Navidad y seguro que si lo hago me obligaría a llevarla a la playa y el gasto sería mayor) y el siguiente regalo fue una cesta de fruta. La cesta de fruta la verdad es que me hizo pensar suciamente durante varias noches y es que a mi la fruta me pone.
Eso de imaginar a una mujer jugar con fruta, pasarse la fruta por su cuerpo, probar el sabor de la fruta en su cuerpo y ver morder la fruta con unos labios maquillados es una imagen que evocándola me hace ponerme cachondo hasta cuando lo escribo ahora. Debe ser algo freudiano y de mi infancia en las famosas clases de religión que ahora quieren quitar, eso sí, Eva debía de follar estupendamente para que el memo de Adan hiciera lo que ella quería y eso que por aquel entonces Eva no conocía los zapatos "Manolos".
Después de todo esto, me llegó la noticia que un amigo lo había dejado con su novia. Allí en su piso en plan "Teleamigos" nos plantamos una pandilla de machotes dispuestos animar a nuestro amigo. Esto de que un amigo pierda una novia es una putada, le tienes que sacar todos los días y emborracharle y las economias previas a la Navidad no están recuperadas aun del veraneo. Allí fuimos y allá acabamos en los bares madrileños que cierra Sabina y Enrique San Francisco. Creo que esta semana en más de una ocasión el jefe llevaba debajo de la manga nuestros despidos y por caridad pre-navideña no los ha ejecutado.
Decir que la noche madrileña entre semana goza de salud, aunque de vez en cuando te encuentras las mismas caras. También recordando los bares de los viejos tiempos te vuelves a encontrar a la misma gente de hace un par de años con más tripa, más ojeras, menos pelo y alguna historia que te cuentan que ya son padres y demás menesteres.
Desde aquí quiero pedir perdón a esas chicas con las que coincidimos varias noches ya que ni somos soldados que estuvimos en Irak ni entre nosotros se encuentra un médico de cirugía plástica. También decirles que no cuenten más que una lleva braguitas de "Hello Kitty" porque eso nos pone muy cachondos a los tíos y las ese tipo de dudas (y tetudas) cuando uno tiene un compromiso es algo muy duro. Por cierto, me gusta mucho esa moda de los pantalones bajos de cintura por los cuales puedes observar el nacimiento del vello del potorro, aunque hay que añadir que está de moda llevarlo muy cuidado y con formas en la temporada 2004-2005. Como no tengo nada para ilustra pongo algo, pero de la parte posterior.

P.D: Saltándome mis propias normas, esto se lo escribo a una de mis lectoras y a la vez, una de las mejores escritoras de blog, La vecinita, que sólo mire mi blog de vez en cuando y que siga escribiendo su blog, ese blog tan curioso y maravilloso de tan maravillosa y curiosa persona (teneis su enlace a la derecha). Pues eso, que aunque me encanta que seas "voyeur" de mi blog (como la foto de arriba) que también participes y llenes de fascinantes historias este aburrido mundo de Internet. Un besote y ánimo.