Ya está bien de Olimpiadas y de todo lo que huele a olimpiadas, que si fuera por olor, sería el olor a sudor de los deportista. Ya han acabado hoy, así que ya se acabaron los madrugones para ver como los españolitos quedamos los últimos o como mucho quedamos los 4º. Se acabaron las discusiones en los bares a la hora del aperitivo y sobre todo se acabó la alternativa a los programas de corazón.
Y claro esto de las Olimpiadas está muy bien, sobre todo para los deportistas, 4 años entrenando y cobrando una beca, en algunos casos muy generosa, para luego llegar a la pista y decir que estaban cansados o que no había dormido bien, uno de los días más importantes de tu vida y cuando tienes que demostrar cuanto vales y estás cansado. La verdad es que no me extraña viendo la noticia que en la villa olimpica de Atenas había hecho un pedido de 15.000 preservativos, si, que no son ni 2 ni los 12 que vienen en una caja, son 15.000. Normal que algunos el día de la competición estuvieran tan cansados y eso que a los juegos olímpicos no fue Ronaldo y los suyos con Vania "Millón". Eso si, al que le tocara la bigotuda de halterofilia de Bulgaria ya podía tener fuerzas y ganas.
